La doctrina Chocobar, una perversa estrategia que ya muestra sus trágicas consecuencias. 

Macri sabe que el caso Chocobar no pasará sin algún costo político. Pero en el corto plazo logró, y con creces, su cometido: cambiar el eje de la discusión. A contramano, la sociedad sufre las consecuencias de la política de gatillo fácil.

Fue una jugada excesivamente peligrosa. Propia de una construcción duranbarbística. El planteo fue tan escandaloso que de la noche a la mañana los medios abandonaron en masa el tema Triaca, los nuevos tarifazos y la inflación para centrarse en la insostenible doctrina Chocobar. Macri que este tema no pasará sin algún costo político. Pero en el corto plazo logró, y con creces, su cometido: cambiar el eje de la discusión.

Desde fines del año pasado la imagen de Macri muestra una sostenida curva descendente. La reforma previsional, la desaforada represión a las protestas contra el ajuste a los jubilados, los nuevos tarifazos, la inflación, la pérdida en el poder adquisitivo del salario no sólo afectaron la imagen del mandatario sino que condenó al gobierno a ubicarse en una posición defensiva.

En los dos primeros años de gestión Macri no logró nada de lo que en campaña prometió. No bajó la inflación (en dos años los precios avanzaron casi un 73%), la prometida lluvia de inversiones fue destinada casi de manera exclusiva a la especulación financiera, no se creó empleo de calidad (por el contrario en los dos últimos años creció la precariedad laboral) y en estas paritarias el gobierno apuesta a avanzar todavía más sobre los convenios colectivos de trabajo al tiempo que buscará hacer pasar en cuotas su ansiada reforma laboral.

Más de 1,5 millónes de argentinos cayeron en la pobreza en el primer año de gestión de Macri, mientras que, creció el de la indigencia lo que evidencia una sociedad más desigual que hace dos años.

En un escenario socioeconómico con casi ningún logro para demostrar, el Gobierno había quedado enfrascado en un discurso a la defensiva.

Con la escandalosa defensa del accionar de Luis Chocobar, acusado de homicidio agravado, Cambiemos logró torcer el eje de discusión: el debate por la seguridad hace sentir cómodo al macrismo que pudo ponerse una vez más a la ofensiva.

De soportar los embates opositores en temas en los que solo podían estar a la defensiva se pusieron al frente de una discusión que, aunque estaba presente a partir de los casos de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, no ocupaba ya el centro del debate político. Hoy sí lo hace, y con las peores consecuencias para la sociedad.

Luego de que Macri recibiera como un héroe en Casa Rosada a Luis Chocobar, el efectivo de la policía local de Avellaneda que mató por la espalda a Pablo Kukok, otro miembro de las fuerzas de seguridad quedó involucrado en un nuevo probable caso de gatillo fácil, esta vez en Quilmes.

El martes por la madrugada un miembro del Grupo Halcón de la Policía de la Provincia de Buenos Aires mató de dos tiros por la espalda a Fabián Enrique de 17 años. Para justificarse el efectivo aseguró que Fabián, junto a un cómplice, había intentado robarle el celular, no hay detención, no hay fiscal, no hay juicio, se terminó el derecho , entonces, el policía , con libre albedrío, considera, en la vía pública, que algo no le gusta y dispara a matar, eso es lo que quiere imponer Macri.

Y este sábado otro caso se conoció en la provincia de Buenos Aires. Una policía de la Ciudad, embarazada, estaba circulando en su auto cuando fue interceptada por tres delincuentes. Aunque estaba de civil, sacó su arma reglamentaria y disparó contra uno de los supuestos ladrones. El tiro fue directo a la cabeza. El joven de 21 años murió en el acto. Para el fiscal que intervino en la causa lo consideró, por el momento, como un acto de legítima defensa por lo que la policía se encuentra en libertad. Esa historia es la que ella contó, con lo cual la otra historia no se puede contar ya que está muerto. habrá sido así?...y si cualquiera de nosotros saca algo del bolso y a la policía, a esta policía que instruye Macri, le parece sospechoso y nos pegan un tiro en la cabeza?...no se puede retroceder a la época de la dictadura, no se va a retroceder a la época de la dictadura.

El movimiento de pinzas fue calculado, medido al milímetro. No importó que las imágenes mostraran a Chocobar fusilar por la espalda a un delincuente de 18 años que estaba en plena huida. Macri, Patrica Bullrich, Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal a través de su ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, salieron a respaldarlo. A elogiar la manera en que actuó.

Al mismo tiempo, el principal asesor del gobierno, Jaime Durán Barba, le echaba leña al fuego para garantizar que el debate prendiera y desviara la atención, aunque sea por algunas semanas, de los problemas a los que el gobierno no le encuentra respuesta. “Hicimos encuestas y la gran mayoría de los argentinos quiere la pena de muerte”, aseguró y agregó: “las personas de clases bajas piden que se reprima brutalmente al delincuente ya que viven en lugar asediados por asesinos”. Bruto y ridículo, porque nuestra democracia no es plebiscitaria sino llevada a cabo por quienes nos representan, y en cualquier caso, si quieren llegar a plebiscito, probablemente, toda la cúpula de gobierno estaría entre rejas.

El marketing político de la seguridad no es nuevo. En los últimos años la inseguridad estuvo de manera sostenida al tope de todas las encuestas sobre las principales preocupaciones de los argentinos. Pero el último sondeo de Management & Fit demostró que la preocupación por la inseguridad ya no es la principal entre los argentinos. Y no porque haya bajado. Es que la situación socioeconómica y la estabilidad laboral se deterioraron. La inflación pasó a ser la principal preocupación de los argentinos.

Aquel problema que Macri había asegurado en campaña que iba a ser lo más fácil a resolver se convirtió en la principal preocupación. En segundo lugar quedó la corrupción y la desocupación en tercero. Todos ellos problemas a los que el Gobierno no ha sabido encontrarle respuesta.

Recién en cuarto lugar aparece la preocupación por la inseguridad, con lo cual, la situación de la Argentina es mucho más que preocupante, si determinamos que la inseguridad esté en cuarto lugar. Macri tiene un discurso peligroso por cierto. Un discurso que se da en un país en el que, según la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi), en los primeros 721 días de gobierno de Cambiemos se registraron 725 muertes por el accionar de agentes del Estado, la policía que adoctrina Bullrich, por orden de Macri, y es el triple de lo que ocurría en años anteriores.

El discurso de Macri tiene el fin de fomentar la división entre los argentinos, tapando el quiebre institucional y la anulación de las garantías individuales de cada ciudadano, echando por tierra la Constitución, dividiendo, en primera instancia, para poder reinar y saquear, como a diario se va descubriendo, mientras en el llano, los argentinos se enfrentan sin el menor sentido..

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