JUEZ Y PARTE…
Bonadío en 2001 acribilló de siete balazos a dos jóvenes de 19 y 20 años, por la espalda, uno de ellos estaba desarmado.
Fue en 2001.El juez protagonizó un polémico caso de justicia por mano propia. Acribilló de siete balazos a dos presuntos delincuentes de entre 19 y 20 años, en la vía pública, con balas prohibidas de punta hueca con una pistola Glock calibre 40. Uno de ellos estaba desarmado. El otro murió con seis balazos, dos por la espalda.
Justamente, en estos días los casos de justicia por mano propia están en el centro del debate, como si fuese una fisura más de la grieta que divide a los argentinos.Hasta Macri fijó posición cuando públicamente pidió por la libertad por el carnicero Daniel Oyarzún, que persiguió, atropelló y mató a un ladrón en Zárate.Sobre este tema, en nuestro país, hay algunos antecedentes por demás estremecedores.
Entre ellos el que protagonizó el actual juez de la servilleta de Corach Claudio Bonadio, quien en septiembre del 2001 con su pistola Glock, calibre 40, se encargó de hacer justicia por mano propia, ante dos jóvenes delincuentes de 19 y 20 años, acribillándolos con balas ilegales de punta hueca.Hecho por lo cual algunos pasaron a llamarlo como el juezpistolero” o el juez Glock.La cruenta balacera aconteció el 28 de septiembre del 2001.Duró solo 15 segundos.Comenzó cuando Bonadío bajó de su Audi negro, en localidad bonaerense de Florida, a donde iba con su amigo Miguel Ángel Patrani, a comer un chivito a una casa donde en el subsuelo se practicaba rito ubanda.En ese momento el juez Bonadio, experto tirador, y su amigo Patrani, fueron interceptados por Daniel Villar y Germán Lorenzatti, dos jóvenes de 19 y 20 años, aparentemente con la intención de robarle el portafolio que llevaba en sus manos Patrani según su propias declaraciones. Inmediatamente, Bonadio, ex guardia de hierro, experto y coleccionistas de armas de fuego, sacó su pistola Glock y en cuestión de segundos perforó a balazos a Villar y Lorenzatti, mientras que su amigo cayó herido.Lorenzatti, de 20 años, recibió un balazo en el cuello.Intentó huir pero cayó a los 150 metros en los pies de un guardia de seguridad.Falleció luego en el hospital.No tenía armas.Villar de 19 años, por su parte, fue literalmente acribillado por Bonadio cuando intentaba escapar.Recibió seis impactos de bala: uno en el pecho, otro en el brazo derecho, dos a un costado del muslo derecho y dos en la espalda.Uno le pegó en la nunca y salió por el pómulo.Otro le atravesó la vertebras y salió por su cadera.

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