La medida responde con cierto despecho cuasi infantil, a las sanciones impuestas por Estados Unidos al Kremlin por la guerra desatada en Ucrania.

Rusia anunció este sábado que prohibe la entrada a su territorio del presidente Joe Biden y 963 funcionarios estadounidenses, como respuesta a las sanciones impuestas por Washington al Kremlin por la guerra en Ucrania.

Además del veto al mandatario, anunciado en marzo, la lista incluye al secretario de Estado, Antony Blinken, el secretario de Defensa, Lloyd Austin y el director de la CIA, William Burns.

"En el contexto de la respuesta a las sanciones antirrusas en curso y en relación con las consultas entrantes sobre la composición de nuestra lista, el Ministerio de Relaciones Exteriores publicó el registro de ciudadanos estadounidenses a los que se les prohíbe permanentemente ingresar a la Federación Rusa”, indicó la cartera según el comunicado reproducido por la agencia TASS.

"Recalcamos que las acciones hostiles de Washington se volverán como un bumerang contra EEUU y serán rechazadas como es debido”, afirmó.

El Kremlin también enfatizó que la medida tiene como objetivo “forzar al régimen estadounidense gobernante, que está tratando de imponer un orden mundial basado en reglas neocoloniales en el resto del mundo” a “cambiar su comportamiento, reconociendo las nuevas realidades geopolíticas”.

"Rusia no busca la confrontación y está abierta al diálogo honesto y de mutuo respeto, separando al pueblo estadounidense, que invariablemente goza de nuestro respeto, de las autoridades estadounidenses, que incitan a la rusofobia”, indicó el comunicado.

La lista también incluye a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, al líder de la mayoría del Partido Demócrata en el Senado, Chuck Schumer, así como a otros congresistas y senadores, la mayoría del Partido Demócrata, como Alexandra Ocasio-Cortez, enumeró la agencia de noticias Europa Press.

También figura en el texto el hijo del presidente Biden, Hunter, antiguo consejero de la empresa de gas ucraniana Burisma y acusado por la oposición republicana de incurrir en un supuesto “conflicto de intereses” al desempeñar esas actividades cuando su padre era vicepresidente de Estados Unidos.

Del mismo modo, la Cancillería rusa anunció hoy sanciones contra Sophie Gregoire, esposa del primer ministro de Canadá, Justin Trudeau.

"En respuesta a las sanciones anunciadas por el Gobierno canadiense que afectan no solo a los altos funcionarios, militares y empresarios, sino también a sus familiares (...) se prohíbe el ingreso en Rusia para el círculo similar de ciudadanos canadienses”, indicó la cartera en otro texto reproducido por la agencia de noticias Sputnik.

La entidad precisó que el listado incluye a la cúpula política y militar canadiense, su entorno más cercano y altos ejecutivos de las empresas vinculadas a las Fuerzas Armadas.

En concreto, entre los sancionados se encuentran también Eric Jean Kenny, jefe de la Fuerza Aérea; Angus Topshee, comandante de la Armada, y Jocelyn (Joe) Paul, jefe del Ejército.

"En los próximos días se tomarán nuevas contramedidas en respuesta a los actos hostiles del régimen de Justin Trudeau que optó por la rusofobia beligerante”, remarcó el Ministerio.

 Rusofobia bien ganada, dado a que Putin invadió un territorio soberano, dio orden de asesinar civiles y padece delirios de emperador. Enfermo terminal, antes de dejar este planeta, vuelca su resentimiento  produciendo una de las mayores tragedias para la humanidad como lo es la guerra.

 

0 Comentarios